17/5/18

noche

Eres un cielo oscuro
         caótico misterio
              colmado secreto
   pero tan majestuoso
  que se me van las horas
                  se me va la vida
 pensando en los universos que escondes

 y juro volar
  cuando mi corazón roza tu piel
  me invitas a andar tu magia
     preguntas con picardía para qué quiero mis pies

      estrellas besos
 los atrapo en tu penumbra
   entierro tus labios en mi cuaderno
         
 inmortalizo tu noche
             en mis versos.
-María Emilia.

10/5/18

we are art


¡Hola lectores! Hoy en mi país celebramos el día nacional del Artista Plástico, en homenaje a Armando Reveron, artista plástico y pintor venezolano quien fue un ícono importante y transcendental para el arte y cultura latinoamericana, considerado uno de los grandes maestros en la historia de las artes plásticas. Por ende hoy quise escribir un post especial dedicado a ello, al arte y cuán significativo es este para mí.

La importancia que el arte representa en mi vida es enorme, ¡gigantesca! Desde muy chica, cuando ya comenzaba a tener mis propios problemas, el arte siempre fue un medio para poder escapar de todas aquellas cadenas que me apresaban; aunque todo a mí alrededor fuese tormenta, el arte me permitía siempre ir contra corriente, llenando mi vida de colores alegres incluso en los momentos más tristes. Es casi imposible poder describir lo maravilloso y espectacular que se ha sentido pasar toda mi  niñez y adolescencia rodeada de manchones de pinturas, de pinceles que han sido usados mil y un veces, bocetos arrugados, obras hermosas, otras no tanto… se puede percibir en todo aquello lo que el arte realmente significa: alma. Belleza. Porque con él transformamos lo más lúgubre en algo hermoso, porque el arte es tan solo un pequeño reflejo de la obra más bella: el universo. Y solo basta con mirar un poco dentro de nosotros para descubrir que tenemos el mundo entero en nuestro interior, que somos arte y nadie nos puede quitar eso.
No imagino una vida sin el arte, mi corazón y mis pasos por el mundo tan solo serían grises, por tal razón es maravilloso tener la oportunidad de dedicarme a esto y aprender algo nuevo cada día, es eso lo más apasionante, ¡las posibilidades nunca se agotan! Y siempre puedes ser mejor. Es un romance que jamás termina, como cuando conoces al amor de tu vida y sabes que naciste únicamente  para encontrarlo, y desde que lo hiciste, se te ha hecho imposible soltarlo. Es mi mundo, mi vida entera, el arte lo es todo para mí. 

Aprovecho para felicitar a todos los artistas que lean mi blog, solo quiero decirles que son estupendos y que nadie más que ustedes son quienes le dan corazón a este mundo. Aunque a  veces los tilden de extraños, de locos, bichos raros… en realidad son maravillosos, tienen dentro de ustedes almas brillantes y con mucho para dar. Porque es artista quien siente, y se atreve a expresarlo.

Los quiere inmenso, una aspirante a artista, enamorada del arte.
-María Emilia.

27/4/18

universo ambiguo

Hola, queridísimos lectores. ¡Vaya! Que extraña y lejana se siente la acción de sentarme aquí a escribir para mi pequeño blogsito. Tiempo atrás, las palabras fluían dentro de mí como gotas de lluvia en días de invierno. Ha ocurrido mucho desde entonces... me temo que ya no soy la misma, aquella niñita alegre que escribía sin parar, sin tener un rumbo fijo ni un por qué, tal vez porque el simple hecho de hacerlo le proporcionaba una paz y alegría inefables. Las circunstancias, de alguna u otra forma, logran cambiarte. Entre risas, decepciones, sueños pintados, madrugadas eternas, tristezas que se forjan en tu alma y se apoderan de ti. ¡Tantas cosas! Te obligan a abrir tu mente y pensar distinto, a observar sin conmociones la otra cara de la moneda en donde se halla la más pura oscuridad.

Quizás la nostalgia de estos días de soledad y la profunda necesidad de hablar con un verdadero amigo me han traído aquí hoy, a estar frente a este teclado y verme perdida, sin saber exactamente qué decir ni para qué decirlo. Pero, ¿ya qué? Mi cabeza siempre ha sido un caos, un trabalenguas en el cual puedo hundirme sin problemas durante largas horas. Ya está bajo tu propio riesgo el que quieras hundirte tu también, solitario lector fantasma, sea cual sea la circunstancia que te haya traído aquí.

Es curioso como la melancolía nos embarga de repente algunos días. Por todo y por nada, el murmullo de las cosas cotidianas adoptan un tono grisáceo y lágrimas rebeldes nos ahogan. ¿Como escapar de aquello? ¡condena de artistas! Que transforman lo triste en lo bello.

Pero detrás de toda esta bella agonía siempre encontramos un consuelo, ya sea en la sonrisa de alguien o en abrazo difuso, o, para los que estamos solos, en el sutil beso de un buen libro. La vida no es tan grave después de todo, mientras encontremos libertad en pequeñas cosas.

Es realmente difícil saber ordenar mis ideas, se los juro. En este punto soy como un borracho que habla sin saber lo que dice, por qué lo dice ni para quién lo dice, pero lo dice... y es posiblemente aquel el reflejo más claro de su alma. Escribo sin descanso y dormida, termino enredada en las agridulces marañas de mi mente, atrapada entre mil y un enigmas, buscando un arroyo, el dulce riachuelo en donde finalmente halle mis respuestas.

Entretanto, busco alimentar mi espíritu, de lo real y lo bello, de lo mágico y lo agonizante, de lo vago y lo ambiguo.  Busco encender mi alma incluso en las tinieblas de este lúgubre escenario. Porque al final, de eso se trata, ¿no?

"Alimentarnos de fantasía para no morir de realidad."


-María Emilia.

17/2/18

i'm yours

 
     Eres mi castigo  
          me envenenas 
                          y me lanzas           
      al abismo     
      a la soledad profunda 


     quererte es bailar en las nubes     
      saber que caeré pero seguir 
     danzando entre tus labios dulces 
                                                      
   duele amarte       
     de eso vivo
    vivo de lágrimas      
    de abrazos largos
   condenada a estos kilómetros
    que me separan de ti 


   quiero navegar    
  tus aguas turbulentas 
  ahogarme en tan maravillosa tormenta 


       ¿No lo ves cariño?



 eres la cura 

                      de mi enfermedad 
                                     llamada «»

-maría emilia.

29/10/17

Crónicas de desamor


Cuando te encuentras perdida en el espacio todas las cosas dejan de importarte. La vida se convierte en un triste signo de igual. Que si duermes demasiado, que si no tienes hambre, que si estás hinchada. ¡Nada importa! Sólo te hallas flotando en tu pequeña nube gris repleta de algún vacío aristocrático.

Y luego, de un momento a otro, algo choca, tus nubes grises se dispersan y tus ojos se escandilan porque después de tanto tiempo comienzan a ver luz. ¿Qué es todo esto? Esa plena confianza sin ninguna razón aparente y aquella paz tan repentina que te transmite ese algo, o más bien, alguien. Y aunque tienes miedo, su mente te resulta adictiva, sientes que por fin alguien te comprende, y valoras tanto eso que simplemente cambias a luz verde y le entregas tu mente y tu alma. Cada uno de los complejos y desastres que te conforman se los entregas, así sin más, todo el caos que habita dentro de ti ahora también es de él. Le perteneces y te encuentras tan satisfecha porque sabes que pase lo que pase él va a cuidar de ti cómo si fueras el tesoro más valioso de este puto mundo. De repente, te da la sensación de que volviste a nacer. Ya no eres la chica triste y solitaria que se aborrece a sí misma, lo tienes a él, y él no te aborrece, lo cual es encantador. 

Todo lo que aprendiste ahora lo ves ridículamente inútil. El marca en ti un antes y un después. Y te da igual lo que fuiste en el pasado. Sólo piensas en lo mucho que lo quieres y cuánto desearías que el fuera tu presente y tu futuro. Y rezas cada noche para que el no se canse de ti jamás. Nada te aterra más que perderlo, porque sientes que si lo haces también te perderás a ti misma. Y no quieres que eso suceda, no podrías soportarlo otra vez.

Y ¡BOOM! Ocurre una explosión, y entonces comprendes que él es fuego. Fuego que encendía a tu alma oscura y colores vivos iluminando estas paredes sucias. No era más que eso, fuego calentando tus entrañas junto a sus rayitos de humo pequeñamente infestados de sufrimiento. ¿Pero cómo notarlo? Era luz y eso bastó. Hasta que comenzó a quemar...

Regresaron los días depresivos, las largas horas encerrada en tu habitación preguntándote qué estabas haciendo mal, y con el profundo deseo de ser suficiente para él. Las dudas te colmaron y volviste a odiar cada parte de ti. Sin darte cuenta regresaste al punto de partida. Repleta de miedo y vacíos existenciales que sólo él sabía llenar, pero él ya no estaba. Se marchó casi por arte de magia. Y te preguntas cómo es que alguien puede dejar de querer, cómo es que se rompen las promesas que alguna vez sentiste indestructibles.

Un día despiertas y te duele existir. Subes nuevamente a tu nube gris, con tus fosas nasales inundadas de agonía, esta vez dispuesta a no salir de allí. Todos dicen que éstas cosas te hacen más fuerte. Pero, ¿qué haces cuando te marcan de tal manera que al marcharse se llevan un pedacito de ti? ¿Quién te regresa aquello? Mientras observas cómo se va creando un profundo agujero negro dentro de ti, sabes que te acompañará el resto de tus días, aún cuando te acostumbres a su ausencia, seguirá doliendo como la primera vez en que oíste a tus ilusiones convertirse en ceniza.

                                                       -María Emilia.

31/8/17

historial de corazones

A menudo nos dicen que en los números están todas las respuestas, que no somos más que simples cifras en un universo repleto de ellas. Pero, ¿qué somos realmente? Yo digo que somos letras, letras convertidas en palabras y palabras convertidas en historias. Historias necesitando ser escuchadas. De eso estamos hechos, ¿no? De cuentos trotando mundos a la deriva buscando un sol mañanero y tal vez, un alma en pena. Y de pronto no somos doscientos seis huesos ni sesenta y cinco por ciento agua; de un momento a otro somos el café amargo y tu piel sobre la mía, somos libros amarillos transformados en espejos recitando gritos de huesos desgastados. Somos los insultos traumáticos y los besos post-trauma. Somos dicha desgraciada y somos amor guerrillero. ¿No te dije yo? Somos historias. Historias lanzadas con rabia al mar y escondidas entre la arena. Trazadas vulgarmente en papeles arrugados pero nunca dejando de ser poesía. Somos el secreto más valioso que cuidadosamente guarda la tierra. ¡Historias! De eso se trata, de las rebeldes y descocidas, de las que llevan a sentirte triste y de las que jamás serán contadas. Si bien piensas, de cuánto nos conectan a cada alma que habita este verso rodante.

Y tal vez no logre mucho con tanta palabrería, pero ofrezco noches de historias, historias mías. Cargadas de agonía y felicidad barata, pero reales. Y te las cuento una y otra vez hasta que te quedes dormido, o ¿por qué no? Adueñarnos de la madrugada y escribir juntos una más, con tus letras y las mías, lograr así la más dulce rima, el más bonito de los poemas.
-María Emilia.


4/7/17

dulce aurora

Estoy segura de que el día no es para mi. Jamás lo fue. Llega la noche y con ella los luceros. Dulce mujer blanquecina y solitaria, observa mi lecho. Lecho de estrellas desprendidas en el cielo, poco a poco intentan darle algún sentido a este icónico desencuentro entre oscuridad y melancolía. Y entonces salgo unos instantes, de esta fría caja condenada en la que habito, me vuelvo brisa en mis ideas y ya no rechazo esta locura que tanto oculto. Y todo es más leve. Ya nada pesa. Ni el futuro incierto ni los sueños frustrados. Tomo los pinceles y hago lo que quiera en este cuerpo de acuarela, colores pálidos mezclados con pensamientos tristes. Ya no soy yo. Mi composición atómica se dispersa en la inmensidad; me convierto en aquella estrella que debí ser, tan muerta pero tan infinita. Ajena a la raza humana, ya nada es importante. Solo lucho por no caer, de este dócil trance.

Siento los rayos del sol... Comienza a amanecer. 

Y soy vacío.
-María Emilia.

19/6/17

fracasada y vacía

Bueno, hola. Cuanto tiempo sin pasarme por aquí. Me he dejado un poco de la escritura, con decirles que llevo tres semanas sin asistir al taller de literatura que tan entusiasmada me tenía. No lo sé, de un tiempo para acá las cosas que me hacían (hacen) feliz han dejado de hacerlo, o quizás no son esas cosas, sino todo el estrés que conllevan. En fin, estoy un tanto desanimada. Estas últimas tres semanas me he sentido totalmente miserable. Triste, vacía, fracasada, sola y pare de contar. Y por más que me ría e intente no aislarme es lo que siempre termino haciendo. Soy un desastre ¿saben? Y podía vivir con ello, pero el hecho de que ciertas personas se enteraran me hizo pedazos. Fallé en muchos aspectos, y sobre todo, me fallé a mí misma. 

 Fue cuando se formó una guerra interna; voces por aquí voces por allá. Profesores, padres y amigos, diciéndome lo mismo una y otra vez: soy un fracaso. Una total pesadilla. Y lo más triste de todo es saber que esas cosas las pienso nada más y nada menos que yo, a pesar de que las disfrace con alguien más. Dios, no creo poder llegar a algo en la vida siendo así. Le temo tanto al fracaso que este me visita cada vez más. Ni siquiera yo puedo lidiar conmigo. 
Ahora bien, intento sobrellevar la situación. Mientras menos pensamientos, mejor. Más música y libros que me transporten a otra galaxia que esté muy pero muy lejos de aquí, si. Creo que es justo lo que necesito. No sé si esto sea un signo de depresión o algo así, pero les juro que quiero estar completamente sola. Ya no me divierto con mis amigos, descubrí que mis supuestos amigos estarán ahí siempre y cuando haya una fiesta de por medio. No tengo la clase de amigos con los que pueda hablar de lo deprimida que me siento, y eso me hace sentir tan vacía. No creo que la amistad se trate de eso, si mis amigos no estarán ahí en las malas entonces tampoco los quiero en las buenas. Si es así no quiero tener amigos. 

 Ok, ok, esto se está tornando bastante dramático. 

 Solo digo que, estoy cansada de todos. La simple acción de socializar me supone un gran esfuerzo. Y no es que las personas tengan algún tipo de problema, de hecho, yo soy el problema, siempre lo soy (según mi hermana), y mientras esté en mi habitación leyendo libros me sentiré relativamente feliz. 

Ansío mucho las vacaciones. Vacaciones es sinónimo de pasar todo el día en mi casa sin hacer nada. Nah mentira, voy a trabajar en el negocio de mi tía y también me inscribiré en un gimnasio con mi hermana. Además quiero dedicarle tiempo a mis libretas (si, ahora hago libretas, dedicaré un post entero para hablarles un poco más sobre eso, estoy emocionada). Ya saben, las vacaciones siempre pueden darte una nueva perspectiva de la vida, sobre todo porque te alejan por unos meses del cruel y despiadado ambiente académico. Estoy contando los días. 

 En fin, solo quería avisarles que estoy viva y ordenar un poco mis ideas. Nos leemos pronto, ¿vale? Cuídense mucho y no se olviden de mí. Déjenme el link de sus blogs para leerlos un rato. Gracias por leerme chicos, ustedes son un sol. Los quiero inmenso, ¡bye!

25/5/17

Dear woman

Mujer, cuanto lamento verte arder. Sangre succiona mi sonrisa y todo rastro de lo que alguna vez fue; el calor en que crecí es hoy el que me quema viendo que te perdí. Nací aquí, desde entonces no he visto algo más; solo a ti, mujer de altas montañas. Y sé que finges estar bien, lo noto cada mañana. Sé que te escondes en la risa y danzas en el cielo aun cuando tienes miedo. Pero mujer, conozco tu secreto. Siento tu dolor en las entrañas y me convierto en ceniza junto a ti. Has sido maltratada, lo comprendo. Tus hijos deambulan por ahí, sufren en silencio; tienen frío y pasan hambre, a veces sienten perder el tiempo, navegan entre tus curvas exaltados de impotencia al no poder curarte de todo mal que te acecha. Pero de esperanza están hechos. A otros los ves partir, buscando acobijarse en otras naciones aun sabiendo que solo en tus brazos son dichosos.

Oh mujer, tanto has cambiado desde aquella vez, cuando abrí mis orbes y te vi, justo ahí me enamoré, con tus cabellos largos que parten desde el llano y tus ojos que dicen a gritos que conocerte jamás será un error. Y tu sonrisa… tan grande que podría acabar con todas las guerras, si tan solo te lo permitieran. Sin embargo, te convertiste en despedidas, en rabia, en muerte.

Y te duele, te duele como el demonio, caerte a pedazos siendo oprimida por hombres de trajes caros que no sienten lo que tú y yo sentimos. Eres la viva imagen de mi alma; en tiempos difíciles, mi amor por ti aumenta, y me aferro al hecho de que puedas renacer.

Cuanto te añoro mujer…
-María Emilia.


12/4/17

sin nombre

 Te hallo
en la tinta embriagadora
desbordante sin sentido

letras desalmadas

Te hallo
en mi vacío
lleno de ti
desnudo ante tu ausencia

Te hallo
perdido
en la brisa corrosiva
en el vino tinto ojeroso
en el gris humo
de mi vieja taza

-silencio tormentoso-

Te hallo
en la inexistencia de mi ser pensante.
-María.